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PRPresentación  


Me gradúe como Licenciada en Psicología en el año 1999 y posteriormente como Profesora de enseñanza media y superior en Psicología en el año 2004, ambas carreras cursadas en la Universidad de Buenos Aires. 

Me desempeño desde el encuadre PSICOANALITICO y LA TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL. Mi rol es activo, intento junto a la persona que consulta aclarar, reformular el motivo de la misma, orientarlo ya sea durante la sesión o al finalizar la misma comunicar con señalamientos, preguntas lo que se haya trasmitido mediante el discurso, las fantasías, las actitudes y el comportamiento del paciente. Por último, luego de las primeras entrevistas, recomiendo el tratamiento más conveniente de acuerdo a las características singulares del individuo y las circunstancias particulares que subyacen a la situación particular que lo aqueje



 
LA La terapia Psicoanalítica  

 

Se caracteriza por un tipo particular de dispositivo en el cual cobra protagonismo la persona que realiza una primera consulta ya que se encuentra atravesando algún malestar que le impide vivir con tranquilidad.  Se acude por propia iniciativa, por derivación de algún otro especialista, o  por influencia de familiares o amigos, quienes detectan cambios en el comportamiento, en el estado de ánimo, que altera por ejemplo la interacción que mantiene en el ámbito de la vida  familiar, de pareja, profesional, social o laboral.
Al especialista se le supone  algún saber que el sujeto desconoce. El paciente en un principio trae a la consulta una queja, responsabilizando ya sea a la familia, la pareja, al jefe etc. Luego debe estar dispuesto  en algún momento a hacerse responsable, es decir, que el individuo pueda preguntarse y dudar acerca de lo que le pasa.
El medio  e instrumento que permitirá que el análisis se lleve a cabo será la palabra en el caso del adulto, el lenguaje como sistema simbólico compartido que permite el diálogo, la comunicación, la interacción con el otro. En el caso de niños se recurre además del lenguaje a otros medios de comunicación como la actividad lúdica y el dibujo.

 

 
ooLas terapias cognitivo conductuales



Estas terapias nacen en la década 1960, con dos grandes vertientes. En principio,  la terapia conductual de los trastornos de ansiedad, que obtiene algunos logros significativos en el tratamiento de algunos cuadros ansiosos (por ejemplo, fobia a los animales), y en segundo lugar, la terapia cognitiva de la depresión, que obtiene un resonante éxito terapéutico, comparable en eficacia y velocidad al que obtenía la modificación antidepresiva. Las dos décadas siguientes vieron un creciente desarrollo de estas dos tradiciones, que terminaron confluyendo en los años 80-90 en las llamadas terapias cognitivo -conductual.
La terapia cognitivo-conductual parte de la tradición de la modificación de conducta y la importancia de los procesos de aprendizaje humano. La conducta humana sería aprendida, pero ese aprendizaje no consiste en un vínculo asociativo entre estímulos y respuestas o respuestas – consecuencias (conductismo) sino en la formación de relaciones de significado personales, esquemas cognitivos o reglas. Los aspectos cognitivos, afectivos y conductuales están interrelacionados, de modo que un cambio en uno de ellos afecta a los otros dos componentes.
La patología mental incluye modos de aprehender la realidad que generan problemas y sufrimiento a una persona. Por ejemplo, todos debemos aprender a ser cautelosos respecto de las intenciones de la gente. Pero si nuestra cautela se convierte en una convicción profunda sobre la mala voluntad de todos los que interactúan con nosotros pensaremos en forma paranoide. Todos tenemos que evaluar los peligros que nos acechan, pero si nos volvemos excesivamente sensibles al peligro la gente dirá que pensamos en forma ansiosa.
Las características de los modos patológicos de comprender la realidad son la rigidez, la idiosincrasia y la disfuncionalidad.
Las interpretaciones patológicas de la realidad y las conductas asociadas a ellas son rígidas, no cambian con facilidad. Las interpretaciones patológicas de la realidad son idiosincrásicas. Dicho simplemente, el resto de la gente no ve las cosas de ese modo. Por último, la cognición patológica es disfuncional porque le “juega en contra” a la persona que la sostiene, generándole malestar.
El objetivo es debilitar la credibilidad de las ideas disfuncionales y aumentar la credibilidad de una forma alternativa de ver las cosas. Cuando un paciente cambia su manera de pensar, también cambian su conducta y su estado de ánimo.
Los pacientes deprimidos, por ejemplo, temen fracasar en todo lo que emprenden. Sienten desesperanza y dejan de intentar lograr objetivos. Si cambiamos su manera de pensar, no se sentirán decaídos ante cada nuevo desafío, su conducta será más proactiva (intentarán lograr lo que desean) y su ánimo será neutro o positivo.
Los pacientes con pánico temen a las sensaciones de ansiedad. Cuando el paciente se convence de que esas sensaciones no son peligrosas y que no preanuncian ninguna catástrofe, dejará de evitar las situaciones que las activan y volverán a la vida normal que tuvo antes de contraer el pánico.
Algunas de las características prácticas más destacadas de este modelo psicoterapéutico son:

Se destaca de otras terapias por su brevedad.

Está centrado en el presente (en el "aquí y ahora"), en el problema y en su solución.
Su carácter preventivo de futuros trastornos.
Opera hacia la resolución del problema, a la forma de lograr los resultados deseados.

Paciente y terapeuta hablan, se comunican y colaboran activamente (estilo de cooperación) en el proceso.

El proceso incluye tareas para el hogar que se realizan entre sesiones.

Si el paciente realiza las actividades acordadas entre las sesiones, el proceso es notoriamente más breve que lo habitual en otras corrientes.

Pese a lo breve y sencillo del método, resulta realmente profundo y logra modificaciones importantes y perdurables.

El enfoque es altamente didáctico, por lo cual el paciente queda entrenado para resolver futuros problemas o trastornos por sus propios medios, sin tener que recurrir nuevamente al terapeuta.

Contrariamente a lo supuesto por algunos, este enfoque apunta al acceso a estructuras muy profundas y a su modificación, con resultados comprobados científicamente y perdurable.